SECRETO
- TIGRE MARIPOSA

- 1 abr 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 25 sept 2022
Poema inspirado en la obra El Jardín Secreto, de La Fuente Laboratorio de Arte y Compañía de Danza.
Cobijado con la mustia intermitencia de destellos rojizos, duerme un jardín florecido tras jaulas y velos que resguardan con virtuoso celo, desde antes del antes, al temido paraíso. Allí, en el espectro congelado de un tiempo dormido,
despiertan mis pétalos de su sueño profundo, alcanzando a divisar desde el primer segundo el germinar simultaneo del milagro escondido. Y, como un sagrado capullo en donde revienta la vida, soy parte del todo y el todo me conforma,
adhiriéndome por ende a la espantosa norma de padecer la inexplicable condición de oprimida. Somos incontables las flores que esta tierra pare, aferradas al ensueño de nuestra utopía,
hermanas que renacen en la rebeldía de cuestionar lo que sentencian los muchos altares. Pero, cuán difícil de cargar es el terrible peso que recae sobre el destino de nuestra existencia, aludiendo a la disparatada prevalencia de una mitad del mundo sobre el otro resto. Pues, bajo la protección del manto que nos separa del cielo, incluso respirar resulta insoportable porque, aunque su sentido parezca insondable, es en sí mismo martirio y consuelo. Aprendimos a crecer siendo tan sólo el reflejo de una sombra, resignadas a tocarnos únicamente con la punta de los dedos, desnudándonos a medias, consumidas por el miedo que en nuestro vientre el forzado silencio siembra. ¿Cómo podremos librarnos del dictamen que nos roba el rostro, si nos seguimos marginando entre nosotras mismas? Obedeciendo a los patrones que nos imponen los paradigmas, no lograremos derrotar a este tirano monstruo. Arranquémonos entonces, lo que a nuestro ser bifurca,
aunque el dolor que tenemos incrustado en la sangre nos remueva las entrañas y lento las desintegre, porque el primer paso será aceptar, que “todas tenemos burkas”.






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